ABEJORRO
Descripción
Los abejorros son insectos muy importantes para nuestro ecosistema. Pertenecen al género Bombus y son parientes cercanos de las abejas de la miel.
Son más grandes y redondos que las abejas comunes, y su cuerpo está cubierto de un denso vello que les da una apariencia "de peluche". Este pelaje les ayuda a mantenerse calientes, lo que les permite volar en temperaturas más frías que otras abejas.
Aunque los más conocidos suelen ser negros con bandas amarillas, también existen especies con franjas blancas, anaranjadas o rojizas.
Su papel más crucial es la polinización. Recolectan néctar para alimentarse y polen para sus crías, y al hacerlo, transfieren polen de una flor a otra. Son especialmente eficientes en esta tarea, llegando a visitar hasta 1000 flores al día. Además, son capaces de realizar la "polinización por zumbido", vibrando sus músculos para liberar el polen de ciertas flores que otras abejas no pueden polinizar. Esto los hace esenciales para la producción de muchos cultivos, como tomates, pimientos y frutos rojos.
La mayoría de las especies de abejorros son sociales y viven en colonias con una reina, obreras y zánganos, aunque sus colonias son más pequeñas que las de las abejas de la miel. Sin embargo, a diferencia de las abejas de la miel, sus colonias son anuales, es decir, solo la reina sobrevive el invierno para iniciar una nueva colonia en primavera.
Al igual que otras abejas, solo las hembras (reinas y obreras) poseen aguijón. Sin embargo, no suelen ser agresivos y solo pican si se sienten amenazados o si su nido está en peligro.
Distribución y hábitat
La mayoría de las aproximadamente 250 especies de abejorros se encuentran en regiones con climas templados en el Hemisferio Norte, incluyendo gran parte de Europa, Asia, América del Norte y América del Sur.
Una de sus características distintivas es su capacidad para vivir en altitudes y latitudes más elevadas que otras abejas. Su denso pelaje les permite tolerar temperaturas más frías, por lo que los puedes encontrar incluso en el Ártico (especies como Bombus polaris y Bombus alpinus) y en zonas montañosas (como los Andes en Sudamérica).
Por otro lado, los abejorros son bastante adaptables en cuanto a su hábitat, siempre y cuando encuentren dos elementos cruciales: fuentes de néctar y polen abundantes y lugares seguros para anidar.
A diferencia de las abejas de la miel que construyen panales expuestos o en cavidades específicas, los abejorros suelen anidar en lugares protegidos y a menudo subterráneos.
La clave para su presencia en cualquier hábitat es la disponibilidad constante de flores a lo largo de su ciclo de vida. Visitan una amplia gama de plantas con flores, y tienen preferencia por aquellas con colores vivos y aromas tentadores, siendo especialmente atraídos por familias como Asteraceae (margaritas, girasoles) y Fabaceae (leguminosas).
Alimentación
El néctar es la principal fuente de energía para los abejorros. Es un líquido dulce producido por las flores que contiene azúcares (principalmente sacarosa, glucosa y fructosa), así como pequeñas cantidades de aminoácidos, minerales y vitaminas.
El polen es crucial para el crecimiento y desarrollo de los abejorros, especialmente para las larvas y la reina. El polen es rico en proteínas, lípidos, vitaminas y minerales.
La alimentación de los abejorros está totalmente ligada a la diversidad y disponibilidad de flores. Necesitan una secuencia continua de floraciones desde la primavera hasta finales del verano o principios del otoño para asegurar un suministro constante de néctar y polen.
Características físicas
Generalmente, los abejorros son más grandes y robustos que la mayoría de las otras abejas, incluyendo las abejas de la miel. Suelen medir entre 1 y 4 cm de largo, dependiendo de la especie y la casta (la reina es la más grande, seguida por las obreras y los zánganos).
Tienen un cuerpo más "relleno" y compacto en comparación con la silueta más esbelta de otras abejas o avispas. Esta forma les da una apariencia "voluminosa" o "de pelota".
La característica más distintiva de los abejorros es su cobertura de pelo grueso y denso que recubre casi todo su cuerpo (cabeza, tórax y abdomen). Este pelaje les da su apariencia "borrosa" o "de peluche".
Este denso pelaje no es solo estético; es crucial para su supervivencia. Actúa como un aislante térmico, permitiéndoles generar y retener calor corporal. Esto les permite volar y forrajear en temperaturas más frías (incluso cercanas a la congelación) que otras abejas, lo que les da una ventaja en climas templados o en las mañanas/noches frescas.
El pelaje puede presentar una amplia gama de colores, a menudo en patrones de bandas. Los colores más comunes son el negro y el amarillo, pero también pueden tener franjas blancas, naranjas, rojas o incluso completamente negras. Estos patrones a menudo sirven como advertencia a los depredadores (aposematismo).
Comportamiento
Los abejorros son conocidos por su eficiencia y versatilidad como polinizadores.
Gracias a su denso pelaje, pueden forrajear en temperaturas más bajas y en condiciones climáticas más adversas (días nublados, lluviosos) que otras abejas. Son activos desde el amanecer hasta el anochecer.
A menudo muestran fidelidad floral, lo que significa que visitan un tipo particular de flor repetidamente en una sola salida de forrajeo. Esto aumenta la eficiencia de la polinización. Sin embargo, también son generalistas, capaces de visitar una amplia gama de flores si sus preferidas no están disponibles.
A continuación tenemos la polinización por zumbido, esta es una técnica única en la que los abejorros vibran sus músculos de vuelo mientras se aferran a la flor, liberando el polen de las anteras de forma explosiva. Es esencial para la polinización de cultivos como tomates, arándanos, pimientos y algunas leguminosas que otras abejas no pueden polinizar eficientemente.
Son polinizadores muy rápidos, visitando un gran número de flores por minuto, lo que los hace muy valiosos para la agricultura.
Reproducción
La reproducción en los abejorros está intrínsecamente ligada a su ciclo de vida anual y al sistema de castas dentro de la colonia. Es un proceso que difiere significativamente de la reproducción de las abejas de la miel, donde las colonias son perennes.
En la primavera, la reina emerge de su hibernación. Su primera tarea es buscar un lugar adecuado para establecer su nido. Como mencionamos, a menudo son madrigueras abandonadas de roedores, cavidades en el suelo o bajo densa vegetación.
Una vez que encuentra un nido, la reina construye unas pocas celdas de cera para almacenar polen y néctar. Luego, pone sus primeros huevos directamente en una celda de cera. Estos huevos son fecundados y se convertirán en las primeras obreras (hembras estériles).
Durante esta fase inicial, la reina es la única encargada de la alimentación y el cuidado de las larvas. Ella incuba los huevos y larvas utilizando el calor generado por la vibración de sus músculos de vuelo, y forrajea para recolectar el polen y néctar necesarios.
Una vez que las primeras obreras emergen, la dinámica reproductiva de la colonia cambia.
Las obreras asumen la mayor parte de las tareas de la colonia: forrajeo, construcción de celdas adicionales, cuidado de las larvas y defensa del nido. Esto libera a la reina para que se enfoque casi por completo en la puesta de huevos.
La reina sigue poniendo huevos fecundados, que dan origen a más obreras. El número de obreras en una colonia de abejorros es mucho menor que en una colonia de abejas de la miel (generalmente desde unas pocas docenas hasta unos pocos cientos de individuos).
Defensa y depredadores
Los abejorros, a pesar de su tamaño robusto y su capacidad de picar, son parte de la cadena alimenticia y tienen varios mecanismos de defensa y, por supuesto, depredadores naturales.
Los abejorros no son agresivos por naturaleza y prefieren evitar el conflicto. Al igual que en otras especies de abejas, solo las reinas y las obreras (las hembras) poseen un aguijón. Los machos (zánganos) carecen de él.
A diferencia de la abeja de la miel, el aguijón del abejorro no tiene púas o barbas significativas. Esto significa que un abejorro puede picar varias veces sin morir, ya que su aguijón no se desprende de su cuerpo.
Pican solo cuando se sienten directamente amenazados, si su nido es molestado, o si son atrapados o pisados. No suelen picar si uno simplemente está cerca de ellos o de sus flores.
Su veneno puede causar dolor, hinchazón y enrojecimiento en el sitio de la picadura. En personas alérgicas, puede desencadenar una reacción anafiláctica, aunque esto es menos común que con las picaduras de avispa.
Los llamativos colores brillantes, a menudo bandas de negro y amarillo (o blanco, naranja, etc.), son una forma de aposematismo. Esta coloración sirve como una señal de advertencia a los posibles depredadores de que el abejorro puede defenderse y que no es una presa fácil o agradable. Muchos depredadores aprenden a asociar estos colores con una experiencia desagradable.
Cuando se sienten amenazados, los abejorros pueden emitir un zumbido más fuerte y distintivo como señal de advertencia antes de recurrir a la picadura. Es una clara indicación de que el depredador o la persona debe retirarse.
A pesar de sus defensas, los abejorros tienen varios depredadores naturales que buscan alimentarse de ellos o de sus nidos.
Muchas especies de aves insectívoras, como los alcaudones, abejarucos y algunos pájaros carpinteros, pueden atrapar abejorros en vuelo o buscarlos en sus nidos.
Luego tenemos a los tejones, zorros y osos, estos mamíferos son conocidos por saquear los nidos de abejorros, especialmente los que están bajo tierra, para alimentarse de las larvas, pupas y el polen almacenado, que son ricos en nutrientes.
También hay algunas especies de avispas parásitas pueden atacar los nidos, o las hormigas pueden intentar invadir un nido de abejorros debilitado o abandonado para robar provisiones o larvas.
Datos curiosos
- Los abejorros son capaces de desacoplar sus alas de sus músculos de vuelo y hacer vibrar estos músculos rápidamente para generar calor.
- Investigaciones han demostrado que los abejorros tienen una sorprendente capacidad de aprendizaje y memoria.
- Solo las nuevas reinas fecundadas sobreviven al invierno hibernando solas bajo tierra.
Estado de conservación
Lamentablemente, el estado de conservación de los abejorros es una preocupación creciente a nivel global. Muchas especies están experimentando declives significativos en sus poblaciones, e incluso algunas están en grave peligro de extinción.
Varias amenazas complejas y a menudo interconectadas están contribuyendo a este declive, como la pérdida y degradación de hábitat, uso de pesticidas, el cambio climático, enfermedades y parásitos, y especies exóticas invasoras.